La biorresonancia es el núcleo de la tecnología del dispositivo Healy. Inventado en Alemania en 1977 por Franz Morell y su yerno, el ingeniero Erich Rasche, permite (como ya se ha explicado) evaluar la actividad energética del cuerpo, identificar posibles anomalías electromagnéticas (físicas y emocionales) y proceder, a través de la aplicación Healy (Internet puede desactivarse durante los tratamientos), a sus ajustes.
De hecho, al estar conectado al dispositivo, se envían las frecuencias adecuadas de un programa Healy específico, que está conectado mediante sensores a la persona tratada.
Por lo tanto, el dispositivo de frecuencia de Healy está diseñado para devolver el voltaje de sus células a un nivel fisiológico saludable, tanto si goza de aparente buena salud o sufre de un problema físico como si no. Una terapia complementaria no invasiva, holística y muy eficaz.
¿De qué trata el dispositivo Healy?
Healy funciona muy bien para equilibrar las emociones y la energía. También se utiliza para tratar problemas de la piel, la circulación sanguínea, los dolores musculares y óseos crónicos (incluida la fibromialgia), las migrañas y otros dolores de cabeza, el sueño y la vitalidad, el equilibrio psicológico e incluso los problemas de aprendizaje y rendimiento laboral. De forma más explícita y amplia, este aparato es capaz de identificar los desequilibrios de su cuerpo y encargarse del reajuste necesario para su curación. Una vez que entendemos que todo es energía y vibración, esto empieza a tener sentido.

La ventaja de Healy es que, además de poder llevarlo a todas partes, puede acceder a este tipo de tratamientos a su voluntad. Y no requiere ninguna formación especial en profundidad.
¿Cómo se realiza una sesión con el dispositivo Healy?
Nos encanta la sencillez de este dispositivo. Todos los programas son accesibles desde la APP descargada en su iPhone o Android, conectados al dispositivo Healy a través de Bluetooth. Como el dispositivo es portátil, puede desplazarse y continuar con su actividad, sin dejar de recibir el tratamiento en ningún momento.
Healy dispone de 120 programas de 30 a 50 minutos cada uno, y 144.000 gamas de frecuencias, cuya intensidad de vibraciones que se recibe durante el tratamiento es ajustable, en función del confort deseado.
Gracias a los sensores cuánticos que definirán su frecuencia vibratoria, la aplicación le sugerirá programas personalizados que le permitirán ajustar sus desequilibrios bioenergéticos identificados. En otras palabras, Healy utiliza frecuencias de onda personalizadas, para alinear cuerpo, mente, proporcionando vitalidad y bienestar general.
Estamos sorprendidos por la precisión de los diagnósticos de Healy en nosotros mismos y en nuestros seres queridos. En cada ocasión, el dispositivo ha identificado con precisión lo que cada uno de nosotros estaba afrontando, o sabía que necesitaba equilibrar: ya fueran problemas físicos o psicológicos identificados en el presente, u otros que quedaban del pasado.
Un pequeño ejemplo reciente: nunca bebo alcohol, porque mi cuerpo no lo tolera. Una noche me bebí medio vaso de vino blanco. Después de la exploración del dispositivo Healy surgió el programa de “alcohol”. ¡Es increíble!
Tras unos meses de uso, podemos decir que la precisión de los diagnósticos y curación realizados por el dispositivo Healy han confirmado nuestra intuición inicial, de haber encontrado algo único en el campo del bienestar y la medicina cuántica.
